El equipo será utilizado como plataforma de aprendizaje avanzado y podrá apoyar futuras iniciativas de robótica, sistemas autónomos, trabajos de título e investigación aplicada.
La empresa RoboMotic Chile, primera fábrica de drones del país, realizó una donación de un Frame Hexacopter Tarot 960, equipado con ESC, motores y hélices, al Departamento de Electrotecnia e Informática (ELINF) de la Universidad Técnica Federico Santa María, Sede Viña del Mar.
El equipo, que se encuentra en perfecto estado mecánico, será incorporado a iniciativas de robótica y sistemas autónomos, principalmente en actividades de formación avanzada, trabajos de título y proyectos de investigación y desarrollo.
La idea es que el dron sea utilizado por estudiantes que ya cuenten con conocimientos y competencias previas, permitiéndoles avanzar hacia etapas de mayor complejidad relacionadas con integración de sistemas, electrónica, sensores, control y desarrollo de soluciones autónomas.
El académico del Departamento ELINF, Franco Jorquera, explicó que la donación permitirá acompañar este proceso de formación. “Inicialmente, dado que todavía no tenemos estudiantes capacitados en su totalidad, la idea es impulsar ese camino, entendiendo que próximamente se va a estar dando un curso de robótica móvil como electivo para Ingeniería Informática, pero también buscamos que los estudiantes se vayan acercando a estos conceptos para que, posteriormente, puedan incorporarse a trabajos de título e investigaciones”.
El académico agregó que el equipo abre posibilidades para desarrollar proyectos vinculados con agricultura y minería, incluyendo aplicaciones de fotogrametría, reconocimiento de terrenos peligrosos, detección de focos de incendio y estrategias de mitigación. A su juicio, contar con este tipo de equipamiento fortalece el aprendizaje práctico, ya que “no es lo mismo estar frente a una PPT, un cuaderno o simulaciones, que verlo en vivo y meter las manos”.
Una de las proyecciones es generar a futuro un club de diseño y armado de drones, que permita a los estudiantes complementar los conocimientos adquiridos en clases e investigaciones con experiencia práctica.
La llegada del equipo a la Sede fue posible a partir de un contacto inicial gestionado por el profesor del Departamento de Mecánica, Patricio Oportus, quien posteriormente canalizó la iniciativa hacia ELINF y Franco Jorquera. A partir de esa instancia, Jorquera asumió la continuidad de las coordinaciones con RoboMotic y las gestiones internas necesarias para avanzar en la formalización y concreción de la donación, incluyendo la documentación asociada y la coordinación de la entrega. 
Para Alberto Munizaga, dueño de RoboMotic Chile, la decisión de realizar esta donación también tiene una motivación personal. “Cuando yo estudiaba, venían empresas a contarnos cómo era la vida laboral, pero muchas veces esas visitas quedaban solo en una charla y como alumno, uno pensaba qué ganas de que nos pudieran dejar algo para trabajar y aprender. Por eso, cuando me contactaron me acordé de esa experiencia y pensé que no cuesta nada donar equipos que todavía funcionan y que pueden ser muy útiles para que los estudiantes se interioricen en este mundo y aprendan trabajando con ellos”.
Munizaga explicó que el equipo corresponde a la estructura base de un dron, donde se montan sus distintos componentes. “La donación consiste en un frame, que es la estructura básica donde se monta la electrónica, las baterías y los motores. Es una estructura fabricada principalmente en fibra de carbono e incluye seis motores, seis hélices, el controlador de vuelo, el tren de aterrizaje y la electrónica que permite controlar los motores”, detalló.
Para completar el sistema y ponerlo en funcionamiento, la Universidad deberá incorporar otros elementos, entre ellos el control remoto, GPS y batería.
El profesor Patricio Oportus destacó las oportunidades que abre este nuevo recurso para la comunidad universitaria. “Agradecemos profundamente a la empresa por darnos la posibilidad de acceder a este dron, que será el primero para nuestra Sede. Esto tiene un valor que va mucho más allá de lo monetario, porque permitirá a nuestros estudiantes aprender, adquirir conocimientos y ponerlos en práctica en distintas carreras”.
En esa misma línea, Franco Jorquera espera que la donación sea el punto de partida para una relación de colaboración de mayor plazo entre RoboMotic y la Universidad, que permita vincular a estudiantes con proyectos de título, investigación aplicada y desarrollos relacionados con robótica, drones y sistemas autónomos.


