Según cifras del SAG, el transporte aéreo de mascotas creció un 64% entre 2019 y 2022. Frente a esta tendencia, el docente titular del Departamento de Aeronáutica USM, Cristian Carvallo, entrega consejos para resguardar el bienestar animal y evitar inconvenientes durante el viaje.
Un importante crecimiento han experimentado en los últimos años los viajes en avión junto a mascotas, una tendencia que lleva a cada vez más personas a considerar diversos factores al momento de preparar a sus perros o gatos para una experiencia que implica exigencias sanitarias, requisitos operacionales y cuidados especiales. Ante este fenómeno, el docente titular del Departamento de Aeronáutica de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), Cristian Carvallo, entrega una serie de recomendaciones para realizar estos traslados de manera segura.
El fenómeno se enmarca en un contexto de creciente movilidad de pasajeros y de una mayor integración de los animales de compañía en la vida cotidiana de las familias. Según cifras del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), en 2022 viajaron 9.161 mascotas por el Aeropuerto Arturo Merino Benítez, cifra que representa un aumento del 64% respecto de 2019, cuando se registraron 5.573 animales transportados por vía aérea.
“Cada vez son más los pasajeros que viajan con sus mascotas en avión. Este incremento va acompañado del aumento de viajeros en Chile y del número de viajes per cápita, que actualmente es el más alto de Latinoamérica”, señala Carvallo, agregando que las proyecciones disponibles indican que esta tendencia continuará creciendo durante los próximos años.
Documentación
El académico explica que quienes planean viajar con sus mascotas deben informarse con anticipación sobre las condiciones de la aerolínea, los requisitos sanitarios exigidos por el país de destino y la documentación necesaria para realizar el traslado. Entre los documentos habitualmente requeridos se encuentran certificados veterinarios de salud, comprobantes de vacunación y, para viajes internacionales, el Certificado Zoosanitario de Exportación emitido por el SAG. Asimismo, destaca la importancia de verificar si el animal podrá viajar en cabina o deberá hacerlo en bodega, condición que depende principalmente de su tamaño, peso y tipo de transportadora.
“Antes de comprar un pasaje es fundamental revisar si la aerolínea acepta mascotas en esa ruta específica, cuáles son las restricciones de tamaño o peso y qué exigencias sanitarias establece el país de destino. Una buena planificación permite evitar inconvenientes y resguardar el bienestar del animal durante todo el viaje”, comenta.
Proyecciones
En cuanto a las proyecciones futuras, el académico indica que hacia 2035 el Aeropuerto Arturo Merino Benítez podría registrar cerca de 20 mil salidas anuales de mascotas, con máximos cercanos a 2 mil traslados mensuales durante períodos de alta demanda, especialmente durante la temporada estival. Del total de mascotas transportadas en 2022, aproximadamente un 83% correspondió a perros y un 17% a gatos.
“Las mascotas no deben viajar sedadas y es importante que estén acostumbradas a permanecer dentro de su transportadora antes del vuelo. También se recomienda privilegiar trayectos directos, minimizar las escalas y consultar previamente con un médico veterinario, especialmente en el caso de razas braquicéfalas, que presentan mayores riesgos respiratorios”, advierte el especialista.
Además de las exigencias documentales, las aerolíneas aplican diversas medidas orientadas a garantizar el bienestar animal, entre ellas la revisión de las condiciones de salud de la mascota, la limitación de cupos por vuelo, el control de las transportadoras y restricciones para animales que presenten condiciones de riesgo. Según explica Carvallo, estas medidas buscan compatibilizar la seguridad operacional con el bienestar de los animales, en un escenario donde el transporte aéreo de mascotas continúa consolidándose como una práctica cada vez más habitual.


