José Manuel Caro, técnico universitario en Electrónica de la Sede Concepción, fue seleccionado para integrarse al programa ProTeGi que se desarrollará en el Rutherford Appleton Laboratory, que busca formar y proyectar capital humano técnico altamente calificado.
Formado en el Departamento de Electrónica e Informática de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), Sede Concepción, José Manuel Caro proyecta su carrera más allá de las fronteras, para instalarse en Inglaterra en el Rutherford Appleton Laboratory, uno de los principales centros de investigación científica del Reino Unido, donde trabajará en el desarrollo y prueba de módulos del detector Strip del Inner Tracker (Itk), parte del sistema de seguimiento de partículas del experimento ATLAS del Gran Colisionador de Hadrones del CERN.
El técnico universitario en Electrónica viajará junto a Javier Meneses, estudiante de la Sede Viña del Ma de la USM, en el marco del programa ProTeGi, que busca formar y proyectar capital humano técnico altamente calificado, que se logra materializarse gracias al convenio de movilidad internacional que existe entre la Universidad Técnica Federico Santa María y el Instituto Milenio de Física Subatómica en la Frontera de Altas Energías (SAPHIR).
Gusto por aprender
Desde pequeño, la curiosidad de José Manuel Caro estuvo marcada por el interés en comprender cómo funcionan las cosas. Mientras otros niños jugaban, él desarmaba, armaba y volvía a intentar. “Siempre le gustó el tema de los Lego, tenía que pensar y armar”, recuerda su padre, Roberto Caro, quien se formó en el área mecánica y fomentó desde temprana edad ese interés.
Ese impulso llevó al exalumno USM a inclinarse por la electrónica, una decisión que, según explica, no fue inmediata, sino el resultado de una inquietud más amplia por aprender. “Me encanta aprender lo que sea, a pesar de lo complejo que pueda parecer”, señala, destacando el carácter versátil de un área que exige constante actualización y comprensión.
Su paso por la Sede Concepción estuvo marcado por importantes desafíos. Ingresó en un contexto de pandemia, lo que significó enfrentar un proceso formativo exigente desde el inicio. “Fue un giro total al principio, fue difícil, incluso repetí ramos”, admite. Sin embargo, esa experiencia reforzó su compromiso académico y le permitió avanzar con mayor convicción en su formación.
Más allá de lo académico, la vida universitaria amplió su mirada. El contacto con nuevas realidades, la construcción de redes y su participación en iniciativas estudiantiles como Sansanos Gaming, marcaron una etapa clave en su desarrollo personal. “Amplió mi concepto de realidad”, resume.
Apoyo familiar
Al momento de presentarse esta oportunidad de trabajar en Inglaterra, José Manuel se desempeñaba en un área que lo apasiona: el servicio técnico. “Arreglar computadores, hacer mantención, es lo que siempre me ha gustado”, comenta. Por ello, la noticia de su selección no estuvo libre de dudas. “Primero pensé que se habían confundido, porque no soy un estudiante ejemplar”, reconoce. La decisión de dejar su trabajo y proyectarse en el extranjero implicó evaluar riesgos, pero también confiar en el respaldo de su entorno. En ese proceso, el apoyo de su familia fue determinante. “Yo no estaría aquí de no ser por él”, afirma sobre su padre, destacando el constante esfuerzo realizado para brindarle mejores oportunidades. A ello se suma el acompañamiento de su pareja y su círculo cercano, incluido su ahora exjefe, quienes lo impulsaron a dar este paso.
En su nuevo rol, participará en el ensamblaje de módulos tecnológicos de alta precisión, componentes clave en sistemas de detección de partículas a nivel subatómico en el proyecto científico internacional CERN, un trabajo que exige rigurosidad y atención al detalle, habilidades que espera fortalecer durante esta experiencia. “Voy a tener que ser muy riguroso, eso me va a ayudar mucho en mi capacidad de concentración”, indica.
Consciente de los desafíos de insertarse en un entorno internacional, José Manuel visualiza esta etapa como una oportunidad de crecimiento tanto profesional como personal que lo emociona. “Uno suele pensar en el futuro, en qué voy a hacer, qué voy a comer. Y yo también pasé por ese pensamiento, pero hay que intentarlo sin miedo”, concluye.


