La iniciativa, financiada por Corfo y desarrollada junto a ASMAR Valparaíso y empresas tecnológicas, busca instalar capacidades en el país para fabricar y recuperar piezas metálicas de gran tamaño mediante tecnología WAAM.
En dependencias de ASMAR Valparaíso se realizó el lanzamiento de un proyecto que busca desarrollar en Chile capacidades de manufactura aditiva WAAM (Wire Arc Additive Manufacturing), una tecnología que permite “imprimir” en 3D piezas metálicas de gran tamaño para la industria naval. La iniciativa liderada por el Dr. Flavio De Barbieri y Pablo Martin Saint-Laurence, ambos académicos del Departamento de Ingeniería de Minas, Metalurgia y Materiales de la Universidad Federico Santa María (USM), es financiada por Corfo a través del Programa de Absorción Tecnológica para la Innovación (PATI) y cuenta con la participación de cinco empresas asociadas en el marco de la Política Nacional de Construcción Naval.
“Este proyecto prioriza el desarrollo de proveedores nacionales, y es fundamental para cerrar la brecha tecnológica que hoy limita a nuestra industria naval. No se trata solo de traer una máquina nueva al país, sino de instalar capacidades reales de fabricación, control y certificación de piezas para la industria naval. Eso es lo que finalmente permite que un astillero pueda responder con autonomía, en vez de depender de proveedores extranjeros con plazos y costos que no controla”, explicó Flavio De Barbieri durante el lanzamiento.
El programa PATI de Corfo es un instrumento que apoya a las empresas chilenas, especialmente a las Pymes, en la incorporación de tecnologías que aún no están disponibles en el país o tienen escasa presencia. Entre 2024 y 2025, el programa apoyó a 181 empresas, cerca del 90% de ellas pymes y provenientes, en su mayoría, de regiones. La iniciativa naval se suma a las apuestas más recientes del programa en materia de manufactura avanzada.
En esa línea, la gerenta de Innovación de Corfo, Jocelyn Olivari, señaló que lo que se busca es “desarrollar e instalar capacidades tecnológicas en empresas chilenas mediante manufactura aditiva, permitiendo modernizar pymes, fortalecer su competitividad y facilitar su incorporación a cadenas productivas. Aunque inicialmente se enfoca en la construcción naval, esta tecnología también permitirá diversificar oportunidades comerciales en otras industrias como la aeronáutica y ferroviaria, contribuyendo así al desarrollo productivo y tecnológico de distintas regiones de nuestro país”.
ASMAR Valparaíso es el colaborador principal de esta iniciativa y será quien absorba la tecnología de fabricación y recuperación de piezas mediante WAAM, junto a las pymes South-Robotics, Holtec, Innovación-Chile y Ndtesting, conformando un ecosistema colaborativo que reúne a los principales actores de la cadena de valor naval, de la robótica y de la inspección técnica del sector.
Al respecto, el administrador de la planta de ASMAR, Capitán de Navío Sr. Sebastián Illanes, destacó la relevancia de esta colaboración: “Este proyecto es un claro ejemplo de trabajo en triple hélice, donde el Estado, la industria y la academia se unen para conocer y trabajar el corazón de la manufactura naval. Esta iniciativa apunta directo al núcleo del conocimiento sobre la tecnología de manufactura aditiva: cómo desarrollarla, cómo explotarla y cómo replicarla en el tiempo”.
Para avanzar en este objetivo, el equipo viajará a Europa, donde realizará una prospección de estándares, astilleros y centros tecnológicos para identificar las normas internacionales aplicables al proceso WAAM y recoger experiencias relevantes para su implementación.
El problema: buques parados a la espera de piezas
La iniciativa surge a partir de un diagnóstico contundente. Actualmente, ASMAR debe esperar entre 6 y 12 meses para obtener repuestos críticos, como hélices, válvulas e impulsores, muchos de ellos obsoletos o cuyos fabricantes originales ya no existen. Esta demora tiene un costo estimado de entre USD 15.000 y USD 20.000 diarios, lo que se traduce en pérdidas de hasta USD 2,7 millones cuando un buque permanece fuera de servicio durante seis meses.
A esto se suman las limitaciones de rendimiento material inherentes a los procesos de manufactura sustractiva convencional, explica De Barbieri: “El mecanizado desde grandes bloques forjados desperdicia hasta el 90% del material en viruta, generando pérdidas anuales cercanas a los USD 300.000 en aleaciones de alto valor como el bronce naval. Mientras la manufactura tradicional parte de un bloque grande de metal que se desgasta con máquinas hasta obtener la forma deseada, WAAM construye la pieza desde cero, capa por capa, reduciendo drásticamente ese desperdicio”.
Aunque ASMAR es la empresa ancla, el proyecto está diseñado para que el conocimiento generado mediante manuales de operación, protocolos de control y estándares de inspección sea transferible a otras industrias que dependen de piezas metálicas críticas, como la minería y la industria aeroespacial.
Con esta apuesta, el sector marítimo chileno busca dar un salto desde la dependencia de las importaciones hacia una fabricación local basada en tecnologías de última generación, fortaleciendo al mismo tiempo a un grupo de pymes tecnológicas que actualmente no tienen acceso a este mercado de alto valor.


