El doctor en Astrofísica Nicolás Viaux fue expositor e instructor en Muographers 2026, encuentro que reunió a especialistas de todo el mundo para abordar los avances de una tecnología con aplicaciones en minería, volcanología, seguridad y monitoreo de residuos nucleares.
Conocer el interior de volcanes, detectar cavidades subterráneas o inspeccionar estructuras sin intervenirlas físicamente son algunas de las aplicaciones que hoy ofrece la tomografía por muones, una técnica que utiliza partículas provenientes de la atmósfera para generar imágenes de objetos y estructuras de gran tamaño. Sobre esta temática se realizó durante junio, en Budapest, Hungría, una nueva edición de Muographers 2026, congreso internacional en el que participó el académico del Departamento de Física de la Universidad Técnica Federico Santa María, doctor en Astrofísica Nicolás Viaux.
El encuentro reunió a representantes de universidades, centros de investigación y empresas de distintos países para compartir avances científicos y tecnológicos en torno a una disciplina que ha experimentado un importante desarrollo durante los últimos años.
Según explicó el académico, la tomografía por muones aprovecha partículas generadas por la interacción de los rayos cósmicos con la atmósfera terrestre. “Los muones tienen la capacidad de atravesar grandes cantidades de material, como roca, tierra o concreto. A partir de detectores especializados es posible medir cómo estas partículas atraviesan una estructura y generar imágenes de su interior, de forma similar a una tomografía médica”, indicó.
Gracias a esta característica, la tecnología permite identificar cambios de densidad sin alterar el objeto estudiado. Entre sus aplicaciones se encuentran la exploración minera, la detección de cavidades subterráneas, el estudio de volcanes, la inspección de infraestructura crítica, el control de cargas en fronteras y puertos, así como el monitoreo de residuos nucleares.
“La principal ventaja es que estas partículas llegan naturalmente desde la atmósfera, por lo que no es necesario generar una fuente artificial de radiación. Lo que hacemos es aprovechar ese flujo natural para obtener información sobre estructuras que de otra manera serían muy difíciles de estudiar”, agregó.
Intercambio científico y formación especializada
Además de las presentaciones científicas, el programa incluyó una escuela internacional destinada a estudiantes de magíster y doctorado, instancia en la que Nicolás Viaux participó como instructor junto a especialistas de diversas instituciones.
Durante la actividad, el académico trabajó con estudiantes provenientes de distintos programas de postgrado, guiándolos en el uso de simulaciones computacionales, reconstrucción de imágenes y análisis de datos asociados a la tomografía por muones.
“Realizamos actividades prácticas utilizando códigos y software especializado para modelar distintos escenarios, reconstruir imágenes y estimar los tiempos necesarios para detectar cavidades con diferentes niveles de significancia estadística”, explicó.
La participación en Muographers 2026 permitió fortalecer vínculos con grupos de investigación internacionales y conocer nuevas aplicaciones de una tecnología que continúa ampliando sus posibilidades de uso tanto en el ámbito científico como industrial.
“Fue una oportunidad para conocer lo que están desarrollando distintas universidades, centros de investigación y empresas en esta área, además de intercambiar experiencias sobre los desafíos tecnológicos que enfrenta actualmente la tomografía por muones y sus futuras aplicaciones”, concluyó el académico.


