La XXI Reunión Anual de la Sociedad Chilena de Astronomía se realizó entre el 26 y el 30 de octubre en la Universidad Técnica Federico Santa María, en su Campus Casa Central Valparaíso. El encuentro combinó discusión científica, formación de nuevas generaciones y actividades abiertas que acercaron la astronomía a la ciudadanía.
Con 320 participantes, la XXI Reunión Anual de la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS 2026) concluyó en Valparaíso luego de cinco jornadas de intercambio científico, presentación de resultados y generación de redes de colaboración entre investigadores, estudiantes y especialistas de distintas instituciones.
El encuentro, realizado en la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), en su Campus Casa Central Valparaíso, reunió a la comunidad astronómica nacional en torno a los principales avances y desafíos de la disciplina. El programa contempló 150 presentaciones orales, más de 100 sesiones de pósteres, cinco conferencias plenarias, talleres y hackatones, actividades deportivas y propuestas de divulgación científica en distintos puntos de la Región de Valparaíso.
Durante la conferencia, además, se realizó la Asamblea de SOCHIAS, instancia en la que se eligió a la nueva directiva de la sociedad.
Para Odette Toloza, académica del Departamento de Física de la USM y chair del Comité Organizador Local, recibir esta reunión representó un importante desafío y una oportunidad de trabajo colectivo para la universidad. “Para el Departamento de Física fue una oportunidad de trabajar de manera conjunta entre académicos, funcionarios y estudiantes, enfrentando desafíos distintos a los de nuestras actividades habituales y descubriendo todo lo que podemos lograr cuando colaboramos”, señaló.
La académica destacó especialmente la participación del estudiantado, que pudo compartir con investigadores y pares de otras instituciones, conocer distintas áreas de la astronomía y fortalecer sus vínculos con la comunidad científica. A su juicio, la experiencia dejó aprendizajes que trascendieron la organización del encuentro y demostraron la importancia de construir espacios de colaboración.
Nuevas herramientas y desafíos para la astronomía
La actualización de herramientas y metodologías de investigación fue uno de los ejes de esta edición. A través de talleres y hackatones, las personas participantes profundizaron en el uso del aprendizaje automático aplicado a la astrofísica, la astronomía de dominio temporal y el acceso y análisis de datos de nuevos telescopios.
Rory Smith, académico del Departamento de Física de la USM e integrante del Comité Organizador Científico, destacó el trabajo realizado para fortalecer la participación de investigadores jóvenes y generar nuevas formas de interacción durante las sesiones científicas. Entre las iniciativas valoró la incorporación de pantallas de apoyo y espacios de encuentro cercanos a las exhibiciones de pósteres, con el propósito de dar mayor visibilidad a las investigaciones y facilitar el intercambio entre sus autores y el público asistente.
El académico también destacó las hackatones como espacios que combinaron formación científica y colaboración. Una de ellas estuvo dedicada al acceso y uso de datos del Legacy Survey of Space and Time (LSST), mientras que otras abordaron herramientas de aprendizaje automático y la astronomía de dominio temporal (o astronomía de fenómenos transitorios).
Estas instancias adquieren especial relevancia ante el inicio de nuevas operaciones astronómicas, como las del Observatorio Vera C. Rubin, cuyos grandes volúmenes de información de datos abren nuevas posibilidades de investigación y plantean el desafío de preparar a las nuevas generaciones para trabajar con estos datos.
En este contexto, Chiara Mazzucchelli, presidenta de la Sociedad Chilena de Astronomía, destacó la importancia de estos espacios de formación frente a los cambios que experimentará la investigación astronómica en los próximos años.
“Los nuevos desafíos científicos que la comunidad ha discutido, tanto actuales como próximos, motivan la instalación de infraestructura de última generación para poder abordarlos. Además, gracias a varios workshops y hackatones, la comunidad se prepara para utilizar los datos de nuevos telescopios, como el Vera Rubin”, señaló.
La reunión también permitió compartir preguntas científicas actuales y futuras, recibir retroalimentación de pares y establecer contactos que podrían traducirse en nuevas colaboraciones. A ello se sumaron espacios dedicados al bienestar y la salud mental de estudiantes e investigadores, ampliando la conversación sobre las condiciones en que se desarrolla la actividad científica.
Una astronomía que dialoga con su entorno
SOCHIAS 2026 también buscó ampliar la relación entre la investigación astronómica y la ciudadanía. Durante la semana se realizaron charlas, actividades en establecimientos educacionales y encuentros en espacios culturales, además de propuestas de observación y divulgación en Valparaíso, Viña del Mar y Ocoa.
Al realizar un balance de la reunión, Chiara Mazzucchelli valoró tanto el intercambio científico como la vinculación con el territorio. “La comunidad pudo discutir sus últimos resultados científicos, recibir retroalimentación de pares y estrechar nuevas relaciones. La reunión consolidó la Región de Valparaíso como un fuerte polo astronómico nacional”, afirmó.
La presidenta de SOCHIAS también destacó la diversidad de espacios en que se desarrollaron las actividades abiertas, que permitieron llegar a públicos distintos de los que habitualmente participan en instancias científicas.
“También se acercó la astronomía a la ciudadanía en Valparaíso y Viña del Mar, con charlas, actividades en colegios y en lugares que usualmente pensamos lejanos de la investigación científica, como bares, con gran convocatoria de público”, agregó.
La proyección internacional de la astronomía chilena fue otro de los temas presentes durante el encuentro. En particular, la comunidad comenzó a mirar hacia la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional (IAU, por su sigla en inglés), que se realizará en Santiago en 2030. Será la primera vez que este encuentro, considerado la principal reunión mundial de la comunidad astronómica, tenga lugar en Chile.
Al respecto, Mazzucchelli planteó que reuniones como SOCHIAS permiten preparar a la comunidad científica y acercar este desafío a quienes tendrán un papel relevante en la astronomía nacional durante los próximos años.
“Reuniones como esta fortalecen a la comunidad científica de cara a este gran evento y socializan este desafío entre estudiantes que serán en 2030 los protagonistas de la escena científica nacional e internacional. Esperamos motivar a estudiantes, investigadores posdoctorales y profesores a involucrarse en esta gran ocasión, para prepararnos para recibir a la comunidad mundial con altura de miras”, expresó.
Desde la organización local, Odette Toloza enfatizó que acercar la astronomía a la ciudadanía responde también a la responsabilidad de compartir el conocimiento que se genera en un país con condiciones privilegiadas para la observación del universo.
“Creemos que era importante acercar la astronomía a la comunidad porteña a través de distintos formatos, como charlas públicas, talleres, arte, cine, observaciones nocturnas y planetario. Para nosotros, abrir estos espacios es una forma de despertar la curiosidad y, quién sabe, quizás inspirar a futuros científicos y científicas”, expresó.
La académica resumió esta convicción en una idea que atravesó la programación de divulgación: “La astronomía no es solamente de quienes la investigamos. El cielo es de todos, y el conocimiento también debería serlo”.
Con el cierre de esta XXI Reunión Anual, Valparaíso fue durante cinco días un punto de encuentro para la astronomía chilena. Una instancia que permitió compartir avances, proyectar nuevos desafíos científicos y fortalecer los vínculos entre la comunidad investigadora y los territorios con los que busca dialogar.



