Tras participar en la sesión de la Cuarta Subcomisión Especial Mixta de Presupuestos, el Dr. Juan Yuz, advirtió sobre la incertidumbre que generan las demoras en las transferencias ministeriales y llamó a establecer un calendario claro para proteger la investigación y la inclusión académica.
En representación de la Red de Universidades Públicas no Estatales G9, el rector de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), Dr. Juan Yuz, participó en la jornada de análisis sobre la ejecución presupuestaria del sector de educación superior 2026, realizada en el Senado, instancia en la que planteó la necesidad de otorgar mayor certeza financiera a las instituciones de educación superior ante los ajustes presupuestarios y retrasos en las transferencias de recursos.
Este encuentro, realizado el miércoles 30 de septiembre, fue convocado por la subcomisión encargada de analizar la ejecución presupuestaria del sector, presidida por la senadora Yasna Provoste. Durante la jornada, el rector valoró el espacio de rendición de cuentas del Ejecutivo y abordó algunas de las principales preocupaciones de las instituciones que integran la Red G9.
Demoras en el programa PACE y aportes basales
Durante su intervención, la autoridad universitaria remarcó la importancia de resguardar el Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo a la Educación Superior (PACE), iniciativa que desde hace más de una década apoya el acceso de jóvenes de enseñanza media. Yuz manifestó la preocupación de las instituciones por los retrasos administrativos en la tramitación de sus convenios. “Es relevante cuidar programas como el PACE, que han sido muy valiosos por más de 10 años en beneficio de nuestros estudiantes”, afirmó.
Asimismo, el representante del G9 expuso la complejidad que provocan los atrasos en la entrega del Aporte Basal por Desempeño y de los fondos institucionales generales: “Persiste el hecho de que, además del recorte presupuestario durante 2026, ha habido un retraso en las transferencias de recursos a las universidades que ciertamente complica la gestión que nos corresponde hacer, tanto en el G9 como en todo el CRUCH”.
Ante este escenario, la agrupación coincidió con la comisión legislativa en la necesidad de fijar un calendario de pagos predecible que permita a las universidades sostener sus actividades de docencia, investigación y vinculación con los territorios.
Un desafío pendiente: financiamiento estructural para la ciencia
En el ámbito del desarrollo científico, Yuz recordó que las instituciones tradicionales del Consejo de Rectoras y Rectores (CRUCH) y de la Red G9 concentran más del 80% de la actividad investigativa del país. Por ello, planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo de financiamiento permanente y estable. “No existe un financiamiento estructural para la investigación de las universidades tradicionales del CRUCH, que representan más del 80% de la actividad en este ámbito” explicó.
De cara al debate del Presupuesto 2027, la Red G9 remarcó el impacto directo que tiene la producción de conocimiento en el progreso sostenible del país y en el valor agregado de sus recursos. “Se ha ido instalando en el país la relevancia del aporte que hacemos las universidades en conocimiento, tecnología e investigación para marcar el desarrollo. Si queremos avanzar hacia un desarrollo sostenible en todo el sentido de la palabra, es importante que este trabajo se sostenga en el tiempo”, sostuvo.
Fuente: Comunicaciones Red G9.


