La actividad reunió a representantes de la academia y de organizaciones especializadas para reflexionar sobre el bienestar estudiantil, los factores que inciden en la salud mental y el rol de las instituciones de educación superior en la construcción de comunidades de cuidado.
El Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad Técnica Federico Santa María organizó en Campus San Joaquín el seminario “Experiencias, prácticas y desafíos actuales en salud mental universitaria”, que contó con la asistencia de integrantes de los diferentes estamentos de la comunidad universitaria.
El seminario tuvo como expositores a Odette Hofer, directora de la Fundación José Galasso; Gerardo Cabello, coordinador de Promoción y Prevención de Salud Mental de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y Soledad Kobilic, coordinadora del programa Punto de Encuentro en Campus San Joaquín, quienes presentaron su visión respecto a la salud mental universitaria desde sus respectivas áreas de trabajo.
La actividad es la primera de dos sesiones en Campus San Joaquín, y se enmarca en una línea de investigación sobre los malestares socio-subjetivos y la salud mental en contextos universitarios, con especial atención en carreras STEM, liderado por la investigadora del Departamento de Estudios Humanísticos, Ángela Cifuentes, moderadora del evento.
“El objetivo del seminario es abrir un espacio de reflexión e intercambio disciplinario que ponga en diálogo investigación, práctica y compromiso social, y que proyectara el quehacer del departamento hacia la discusión pública sobre bienestar y educación superior”.
En este contexto, agrega Cifuentes, “esta primera sesión de seminario tuvo como propósito relevar saberes provenientes de la práctica y la gestión de programas de salud mental universitaria, para interrogar colectivamente las dimensiones estructurales que configuran el malestar estudiantil y los desafíos que enfrentan los dispositivos institucionales de cuidado”.
Diferentes miradas
Además de dar a conocer el quehacer de la entidad, la directora de la Fundación José Galasso señaló que una buena salud mental se ve afectada por factores como la situación económica, la vivienda, los accesos y las diferencias personales, y destacó que “el desafío silencioso no es ingresar a la educación superior, sino permanecer y egresar”.
Posteriormente, Gerardo Cabello señaló en su presentación que “la exigencia no puede estar separada del cuidado”, vinculando el malestar con la autoexigencia, la sensación de insuficiencia y la aceleración social del mundo contemporáneo. Además, distinguió el alivio del bienestar y catalogó este último como una responsabilidad institucional.
Por su parte, Soledad Kobilic expuso su experiencia en Campus San Joaquín, entregando una mirada histórica sobre la salud mental en la USM, y compartiendo como la universidad ha avanzado hacia un modelo preventivo y promocional, comprendiendo la salud mental como un fenómeno institucional y no como un caso aislado.
“Las tres exposiciones convergieron en un diagnóstico común, esto es, considerar el malestar y la salud mental estudiantil como fenómenos multidimensionales y públicos, que exceden lo individual y lo estrictamente clínico”, afirma Cifuentes.
La investigadora de la USM agrega que “las tres ponencias coincidieron en que el cuidado no puede reducirse a la atención individual ni a la remisión de síntomas, sino que debe construirse también en las relaciones, las aulas, la cultura y el sentido de pertenencia”.
Tras las exposiciones se dio paso a una ronda de preguntas por parte del público, que reflejó el interés de estudiantes, profesores y funcionarios en esta temática. “Estamos muy contentos con esta primera jornada. Valoro especialmente el cruce entre la mirada de la sociedad civil, la experiencia de un trabajo consolidado y el trabajo situado en la USM, así como el interés y las preguntas de la comunidad universitaria”, concluye Cifuentes.


