Se trata de “Futuros Resilientes”, iniciativa que permitirá que estudiantes de distintas carreras de la Sede Viña del Mar trabajen junto a empresas e instituciones en la búsqueda de soluciones innovadoras para la gestión de desechos.
Un grupo interdisciplinario de diez estudiantes de la Universidad Técnica Federico Santa María, Sede Viña del Mar, se encuentra participando en el proyecto “Futuros Resilientes”, iniciativa impulsada por Fundación Chile que busca fortalecer la cadena de valor de los residuos en la Región de Valparaíso, promover la economía circular y formar a jóvenes capaces de desarrollar soluciones innovadoras para los desafíos ambientales del territorio.
La iniciativa reúne a estudiantes de distintas instituciones de educación superior y los vincula con empresas e instituciones externas para abordar problemáticas reales relacionadas con la sostenibilidad y la gestión de residuos. En el caso de la USM, el equipo trabajará durante todo el año junto a la empresa Proyecto Alquimia, desarrollando propuestas orientadas al reciclaje de polímeros con bromo, una problemática ambiental relevante para la región.
Como parte de las actividades iniciales del programa, los estudiantes participaron en un Bootcamp de innovación, instancia donde trabajaron en equipos multidisciplinarios para conocer el desafío, fortalecer el trabajo colaborativo y generar primeras ideas de solución.
El equipo de la USM está integrado por estudiantes de las carreras de Ingeniería en Mantenimiento Industrial, Ingeniería de Fabricación y Diseño Industrial y de las carreras Técnicas Universitarias en Ciencia de Datos, Control del Medio Ambiente, Minería y Metalurgia, Mecánica, Electrónica y Energías Renovables. Durante el proceso han contado con el acompañamiento de los profesores Carlos Baldi y Gonzalo Sepúlveda, de los Departamentos de Mecánica y de Química y Medio Ambiente, respectivamente.
Al respecto, el profesor Carlos Baldi destacó el valor del trabajo interdisciplinario. “La participación de estudiantes de distintas carreras nos permitió conformar un equipo multidisciplinario capaz de abordar un desafío ambiental complejo desde diversas perspectivas, además, se fortalecen las competencias como el trabajo colaborativo, la innovación y la resolución de problemas con impacto real en el territorio”.

Asimismo, agregó que “el desafío del reciclaje de polímeros con bromo requiere integrar conocimientos técnicos, pensamiento crítico y creatividad. Este tipo de iniciativas demuestra que las mejores soluciones surgen cuando estudiantes de distintas disciplinas trabajan en conjunto para responder a necesidades concretas de la industria y la sostenibilidad”.
Para Catalina Vilches, estudiante de Técnico Universitario en Control del Medio Ambiente, participar en el proyecto representa una oportunidad para profundizar en un área de gran interés personal y profesional. “Siempre me ha interesado la economía circular y la gestión de residuos, así que cuando surgió la posibilidad de participar en este proyecto sentí que encajaba perfectamente con mis intereses y me entusiasmó de inmediato”.
La estudiante señaló además que la experiencia les ha permitido enfrentar desafíos reales. “Estamos trabajando con datos reales y necesidades concretas de una empresa, lo que representa una experiencia de aprendizaje muy enriquecedora, en esta línea creo que es importante destacar la confianza que la empresa ha depositado en nosotros, porque fortalece el vínculo entre la universidad, sus estudiantes y el ecosistema de innovación y emprendimiento”.
Por su parte, Nicolás Quiñones, estudiante de Ingeniería en Mantenimiento Industrial, destacó el impacto que ha tenido el proyecto en su formación. “A medida que fui profundizando en los conceptos de economía circular, entendí que existen alternativas para dar un nuevo valor a los residuos y generar un impacto positivo tanto en el medio ambiente como en la sociedad. Este proyecto me ayudó a comprender que también es posible generar cambios que beneficien a la comunidad y aporten al bienestar colectivo”.



