La agrupación, de la que forma parte la Universidad Técnica Federico Santa María, expuso ante la Cuarta Subcomisión Mixta de Presupuestos los efectos que tendría la disminución de los aportes estatales en el financiamiento y funcionamiento de las instituciones. El vicerrector de Asuntos Económicos y Administrativos de la USM fue parte de la presentación técnica.
Con el objetivo de advertir sobre los efectos que tendría la reducción de los aportes estatales a la educación superior contemplada en el proyecto de Ley de Presupuestos 2027, la Red de Universidades Públicas no Estatales, G9, de la que forma parte la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), expuso ante la Cuarta Subcomisión Mixta de Presupuestos del Congreso Nacional, manifestando su preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener en la sostenibilidad financiera de las universidades, el desarrollo de sus actividades académicas y de investigación, y la calidad de la formación que entregan a sus estudiantes.
La presentación técnica estuvo a cargo de representantes de la Comisión Económica del G9, entre ellos el vicerrector de Asuntos Económicos y Administrativos de la USM, Pedro Gajardo; la vicerrectora Económica de la Pontificia Universidad Católica de Chile, María Fernanda Vicuña; y el vicerrector de Administración y Finanzas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Alex Paz.
En representación de la red, su presidente y rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Juan Carlos de la Llera, presentó una declaración en la que solicitó a los parlamentarios rechazar la reducción de los aportes estatales y mantener su valor real.
“Lo que este proyecto pone en riesgo son los principios sobre los cuales Chile ha construido uno de los sistemas universitarios más sólidos de América Latina”, señaló el rector, quien también advirtió que “un aporte basal existe justamente para dar estabilidad, y pierde todo sentido si se convierte en una variable de ajuste fiscal de un año a otro”.
En tanto Alex Paz, quien preside la Comisión Económica de la red, explicó que la disminución de los aportes basales compromete la planificación financiera de las instituciones a largo plazo, al reducir los recursos disponibles para sostener sus actividades.
En ese sentido, precisó que los efectos de estos recortes se extienden a distintos ámbitos del quehacer universitario, incluyendo el financiamiento de equipos de investigación, trabajadores, laboratorios, infraestructura docente y actividades académicas.
Durante la exposición, la Red G9 también abordó las dificultades financieras asociadas al sistema de gratuidad, señalando que las universidades deben cubrir con recursos propios las diferencias entre los aportes estatales y los costos efectivos de formación.
Frente a este escenario, la agrupación solicitó mantener los aportes estatales en términos reales y propuso, como medida de mitigación, autorizar a las universidades a utilizar el 100% de los excedentes del Fondo Solidario de Crédito Universitario para enfrentar las restricciones presupuestarias.
La participación de la USM en esta instancia se enmarca en el trabajo conjunto que desarrolla la Red G9 para abordar los desafíos de financiamiento de la educación superior y contribuir a la discusión de políticas públicas que inciden en el funcionamiento de las universidades del país.
Información: Comunicaciones Red G9


