Karla González y Sofía Pulgar, alumnas de la Sede Viña del Mar, participaron junto a estudiantes de otras instituciones en una instancia que reunió a equipos interdisciplinarios para desarrollar soluciones vinculadas al medioambiente, el turismo y la economía azul.
Una experiencia que les permitió poner a prueba sus conocimientos, incorporar nuevas herramientas y avanzar en el desarrollo de su proyecto. Así describen Karla González, Alison Ordenes y Sofía Pulgar, estudiantes de segundo año de Ingeniería de Ejecución en Gestión de la Calidad de la Universidad Técnica Federico Santa María Sede Viña del Mar, su participación en la Hackathon OceanLab, encuentro realizado en INACAP.
Las estudiantes participaron con el equipo CostaAzul, iniciativa que posteriormente dio paso al desarrollo de ValoraTerra, un proyecto que busca aportar a la gestión y valorización de residuos mediante herramientas tecnológicas y de inteligencia artificial.
La invitación a participar surgió a través del Semillero 3IE de la USM, instancia en la que las estudiantes también se encuentran desarrollando su proyecto. La Hackathon convocó a más de 100 postulantes y, tras las distintas etapas de selección, 11 equipos llegaron a la instancia final.
Karla González, expresó que “me motivó la instancia y también revisar las bases para evaluar si era viable presentarnos como equipo, queríamos poner a prueba qué tan bien pensado estaba nuestro proyecto y ver cómo podíamos llevarlo a una solución tecnológica”.
ValoraTerra busca desarrollar un sistema de trazabilidad de residuos que permita recoger y visualizar información en tiempo real. Para ello, contempla una plataforma digital y una aplicación con guías pedagógicas y paneles interactivos que orientan a los usuarios sobre cómo disponer, preparar y clasificar sus residuos.
En este contexto, PuertoLimpio es una de las iniciativas que forman parte del proyecto y que está enfocada en ciudades costeras y portuarias, particularmente Valparaíso y Viña del Mar. “PuertoLimpio fue nuestro embrión y hoy ValoraTerra es nuestro material genético, con el que hemos podido extender esta iniciativa y desarrollar otras soluciones para distintos territorios”, señaló Karla. 
La propuesta busca, entre otros objetivos, ampliar el registro de puntos limpios, puntos verdes y otros nodos de residuos, además de promover la valorización de residuos domiciliarios y no domiciliarios. Para ello, contempla desafíos y mecanismos de participación que permitan a las personas clasificar, pesar y disponer sus residuos, incorporando esta información a la plataforma.
El proyecto también considera herramientas dirigidas a emprendedores, pequeñas y medianas empresas y organizaciones, con el propósito de facilitar la gestión y trazabilidad de sus residuos y conectar a quienes necesitan disponer materiales con quienes pueden reutilizarlos o valorizarlos.
“Queremos disminuir la brecha entre lo que entendemos como basura y lo que realmente es un residuo que puede ser valorizado, la idea es generar herramientas que permitan a los ciudadanos participar y aportar a este proceso”, explica la estudiante.
Uno de los aspectos que más valoran las estudiantes de la experiencia fue la posibilidad de trabajar junto a jóvenes de distintas instituciones y áreas de formación. Durante la Hackathon, el equipo se complementó con estudiantes de INACAP, la Universidad Adolfo Ibáñez y enseñanza media, incorporando conocimientos de ciberseguridad, ingeniería comercial y otras áreas.
“Lo que aprendimos fue a trabajar con diferentes herramientas de inteligencia artificial e implementarlas en nuestros proyectos, la experiencia también nos permitió aprender sobre ecodiseño y modelación de IA en distintos escenarios”, comenta Karla.
El proceso también significó un desafío para el equipo, especialmente durante la última jornada, cuando algunos de sus integrantes no pudieron continuar trabajando presencialmente. Pese a ello, lograron completar la propuesta y clasificar entre los equipos destacados de la competencia.
Tras su participación en OceanLab, las estudiantes continúan trabajando en el desarrollo de ValoraTerra y esperan avanzar en el Semillero 3IE de la USM con la expectativa de llegar a su etapa final.


