Profesores de la Sede Viña del Mar participaron en una jornada de evaluación y planificación que permitió revisar los resultados del programa durante 2025 y definir los desafíos para este segundo semestre, con el objetivo de incorporar a más estudiantes como tutores.
Con el propósito de seguir fortaleciendo el apoyo educativo a niñas, niños y adolescentes con rezago escolar, profesores de la Universidad Técnica Federico Santa María, Sede Viña del Mar, participaron en una jornada de evaluación y planificación junto a representantes de la Fundación Conectado Aprendo. La instancia permitió analizar los resultados del programa Conectado Aprendo Más y proyectar las acciones que se desarrollarán durante el segundo semestre de 2026.
La iniciativa, impulsada por la Dirección de Vinculación con el Medio, forma parte de la alianza entre la casa de estudios y la dicha fundación, cuyo objetivo es brindar apoyo académico online en las asignaturas de lenguaje y matemáticas a estudiantes de primero a octavo básico de distintas regiones del país.
Durante 2025, cerca de 70 estudiantes de diversas carreras de la Universidad participaron como tutores, acompañando a escolares que requerían reforzar sus aprendizajes. Además de contribuir al desarrollo académico de los niños y niñas, el programa también entrega a los futuros profesionales una valiosa experiencia de formación, fortaleciendo habilidades como la comunicación, el liderazgo, la planificación y el compromiso social.
En este sentido, Rodrigo Domínguez, Director de Vinculación con el Medio de la Sede Viña del Mar, expresó que “este programa refleja el sentido más profundo de la Vinculación con el Medio, que es generar valor compartido. Mientras contribuimos a reducir brechas de aprendizaje en escolares de distintas regiones del país, nuestros estudiantes fortalecen sus competencias transversales sello (CTS) que marcarán su futuro”.
Por su parte, Gloria Muñoz, líder de Gestión de Tutorías de Fundación Conectado Aprendo, destacó los resultados obtenidos gracias al trabajo conjunto con la Universidad. “El objetivo de este encuentro fue evaluar el trabajo realizado el año pasado junto a esta universidad, que ya nos acompaña por tercer año consecutivo y donde el balance ha sido muy positivo, porque hemos visto un impacto importante tanto en los estudiantes que reciben el apoyo de las tutorías como en los propios tutores de la USM, quienes también desarrollan nuevas habilidades y adquieren una valiosa experiencia”.
Asimismo, agregó que uno de los principales desafíos para este año es seguir creciendo. “Esta instancia busca motivar a que más estudiantes de la Universidad se sumen al programa como tutores y puedan contribuir al aprendizaje de niñas, niños y jóvenes, mientras fortalecen su propia formación personal y profesional”.
Una de esas experiencias es la de Joaquín del Valle, estudiante de Técnico Universitario en Mecánica Automotriz, quien fue tutor durante 2025 y destacó el impacto que tuvo esta iniciativa tanto en la estudiante que acompañó como en su propio desarrollo. “Aunque la estudiante tenía un rezago escolar importante, las tutorías fueron avanzando de a poco y ella logró comprender los contenidos, lo que me demostró que no era un tema de capacidad, sino que probablemente no había contado con el apoyo necesario para aprender”.
El estudiante agregó que participar en el programa también fortaleció su formación ya que “fue una experiencia muy enriquecedora, no solo aprendí como tutor, sino que también crecí como persona. Desarrollé habilidades que me servirán en mi futuro profesional, como la planificación, la paciencia y la forma de enseñar a otras personas”.
Tras los positivos resultados obtenidos en las versiones anteriores, la Universidad y la Fundación continuarán trabajando en su tercera versión de manera conjunta durante este segundo semestre de 2026, con el desafío de incorporar a más estudiantes de la USM a esta iniciativa que busca aportar a una educación más equitativa y fortalecer el compromiso de la Universidad con la comunidad.


