La iniciativa, desarrollada en el marco del proyecto PrepHub 2.0, busca crear un nodo urbano comunitario que apoye tanto la vida cotidiana del sector como la respuesta ante incendios, sismos y otras contingencias.
Con el objetivo de incorporar la experiencia y necesidades de la comunidad en el diseño de un equipamiento urbano orientado a la preparación frente a emergencias, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) realizó un taller participativo junto a vecinas y vecinos de Lomas Latorre (Viña del Mar), en el marco del proyecto PrepHub 2.0.
La actividad, desarrollada en el Campus Casa Central Valparaíso de la casa de estudios, correspondió a una nueva etapa de vinculación territorial que busca crear un nodo comunitario capaz de apoyar tanto la vida cotidiana del sector como la respuesta ante incendios, sismos u otras contingencias. El proyecto considera un proceso de trabajo colaborativo con la comunidad desde sus primeras fases, especialmente con este barrio que resultó parcialmente afectado por el megaincendio de febrero de 2024.
“El hecho de que se realice esta actividad en conjunto con la comunidad es porque se quiere considerar realmente la visión y lo que las y los vecinos del sector valoran en el diseño. Es imprescindible que ellos no sean receptores pasivos de esta infraestructura, sino que además sean cocreadores”, señala el Dr. Jorge León, académico del Departamento de Arquitectura y director de Vinculación con el Medio del Campus Casa Central Valparaíso.
En ese mismo sentido, el Dr. León explica que esta es la tercera reunión junto a la comunidad de Lomas Latorre y que las anteriores se realizaron tanto en la universidad como en terreno. Ambas, sostiene el académico, han buscado identificar temáticas relevantes respecto de las necesidades de la vecindad y contribuir a que “cuando la gente siente que este tipo de infraestructuras son más propias, las cuida más, las protege más y evita que sean vandalizadas o cualquier otro problema que pueda haber”.
Diseño colaborativo
Durante la jornada, las y los participantes trabajaron en grupos mediante una metodología de codiseño basada en lienzos participativos, discusión guiada y construcción de maquetas con materiales simples. El objetivo fue identificar prioridades, reconocer los servicios que fallan primero durante una emergencia y traducir esas necesidades en propuestas concretas para el futuro prototipo. Posteriormente, los insumos recopilados serán utilizados por el equipo técnico para avanzar en el diseño y futura fabricación de una primera versión del nodo urbano.
“La idea es crear juntos para que pueda ser más adecuado a sus necesidades y tener mayor pertinencia. La comunidad sabe cosas que nosotros, como equipo técnico, no sabemos, porque ellos viven ahí, conocen su cotidianeidad, sus dolores y sus necesidades. Además, la ciudad y las emergencias se viven de manera distinta por mujeres, niños, adultos mayores y otros grupos. Por eso queremos considerar esas diferencias al momento de proyectar y diseñar este equipamiento”, sostiene Melissa Pozzatti, académica del Departamento de Ingeniería en Diseño del Campus San Joaquín.
Las y los miembros de la comunidad de Lomas Latorre valoraron positivamente el planteamiento y diseño del proyecto. Así lo manifiesta Marina Pino, vecina del sector desde hace 31 años. “Honestamente, este proyecto me parece muy bien porque para mí, en lo personal, me ha hecho recapacitar, entender y aprender cómo debo actuar en una situación tan grave como la que pasé, donde tuve pérdida total de mi casa. Ahora uno puede pensar en prioridades, en la evacuación, en el agua, en la ayuda de la gente y en cómo responder mejor”, comenta.
Por su parte, Daniel Sotomayor, residente de Lomas Latorre desde hace 49 años, valoró la iniciativa señalando que “el proyecto está excelente, porque vivimos la emergencia, vivimos el incendio, y no teníamos dónde ir ni cómo planificar nada. Todos corríamos por un lado y por otro. Con esto por lo menos ya vamos a tener una base para saber dónde dirigirnos. Es muy importante que las universidades nos ayuden para que no se repitan todas las penurias que pasamos en esta tremenda catástrofe”.
En esa misma línea, el proyecto PrepHub 2.0 también destaca por su enfoque multidisciplinario, integrando conocimientos de arquitectura, diseño, psicología y estudios territoriales para abordar de manera integral la gestión del riesgo. En el equipo participan además Macarena Barrientos, docente del Departamento de Arquitectura; Sebastián Laclabere, académico del mismo departamento; Randy Román, investigador de Arquitectura; y Paulina Santander, psicóloga y docente del Departamento de Estudios Humanísticos.


