En colaboración con el MIT y la Municipalidad de Viña del Mar, la casa de estudios impulsa una innovadora infraestructura urbana que combina diseño, tecnología y participación comunitaria para enfrentar emergencias y fortalecer la vida en comunidad.
Con el objetivo de fortalecer la resiliencia urbana y mejorar la gestión de riesgos desde una mirada social e inclusiva, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) está desarrollando el proyecto Prephub 2.0, iniciativa interdisciplinaria que busca adaptar en Chile un innovador modelo de infraestructura urbana orientado a la preparación ante emergencias y al uso cotidiano del espacio público.
La propuesta es impulsada por académicos del Departamento de Arquitectura, Departamento de Ingeniería en Diseño y Departamento de Estudios Humanísticos, en colaboración con el Urban Risk Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y, además, se realiza en coordinación con la Municipalidad de Viña del Mar. En ese sentido, el proyecto busca implementarse en el sector Lomas La Torre, de Viña del Mar, una de las zonas afectadas por los incendios de 2024, donde actualmente se desarrolla un trabajo territorial con vecinos y vecinas para levantar necesidades y definir las características del prototipo.
“El enfoque tradicional de la gestión de riesgos ha sido principalmente técnico y centrado en la respuesta a emergencias. Lo que buscamos con este proyecto es ampliar esa mirada, incorporando variables sociales, culturales y territoriales que permitan diseñar soluciones más pertinentes y efectivas para las comunidades”, explica el académico del Departamento de Arquitectura, Jorge León, quien también dirige la iniciativa.
Por su parte, la académica del Departamento de Arquitectura, Macarena Barrientos, y miembro del equipo desarrollador del proyecto, señala que “aquí convergen distintas áreas del conocimiento para abordar un problema complejo. No se trata solo de diseñar un objeto, sino de comprender cómo se vive el riesgo en la ciudad y cómo el espacio público puede aportar a mejorar esas condiciones”.
Inspirado en los denominados “Prep Hub” desarrollados por el MIT, el proyecto propone una nueva tipología de mobiliario urbano multifuncional que puede operar tanto en la vida diaria como en contextos de emergencia. Estos dispositivos pueden incorporar iluminación, suministro energético, acceso a información y otros recursos, funcionando de manera autónoma en caso de fallas de servicios básicos. A diferencia de las experiencias internacionales, Prephub 2.0 busca adaptarse a las condiciones sociales y urbanas del contexto chileno y latinoamericano.
Uno de los aspectos innovadores de la iniciativa es la incorporación de una perspectiva de género e interseccional en el diseño. “Las amenazas no afectan de la misma manera a todas las personas. Existen experiencias diferenciadas del riesgo que tienen que ver con el género, los cuidados y las condiciones de vida. Integrar esa dimensión nos permite avanzar hacia soluciones más justas y acordes a la realidad”, señala Barrientos.
El proyecto contempla un proceso de diseño participativo que incluye etapas de codiagnóstico, codiseño y coevaluación junto a la comunidad. Este enfoque busca no solo identificar necesidades reales del territorio, sino también fomentar la apropiación del dispositivo por parte de sus usuarios, aspecto clave para su sostenibilidad y cuidado en el tiempo.
“Es fundamental que la comunidad se involucre en el proceso, porque finalmente serán ellos quienes utilicen y resguarden este tipo de infraestructura. Cuando las soluciones se construyen de manera conjunta, aumentan significativamente sus posibilidades de éxito”, concluye León. Se espera que durante el segundo semestre de 2026 se construya e instale un primer prototipo en el sector, el cual será evaluado en condiciones reales, con miras a proyectar una versión optimizada hacia 2027.


