Juan Carlos Sepúlveda Becerra culminó su carrera de Ingeniería Civil Electrónica luego de interrumpir su formación en 2006 y volver en 2024.
Luego de 18 años de haber interrumpido su formación universitaria tras un accidente que le provocó una discapacidad física, Juan Carlos Sepúlveda Becerra se tituló recientemente como ingeniero civil electrónico de la Universidad Técnica Federico Santa María, completando su proceso académico con el apoyo de su familia, compañeros, profesores y el programa de Inclusión de la casa de estudios.
El estudiante retomó su carrera en 2024, debiendo rendir una asignatura pendiente, realizar su práctica profesional y desarrollar su memoria de título, en un proceso articulado entre el programa de Inclusión de la USM, el Departamento de Electrónica y el Departamento de Física, con adecuaciones académicas y logísticas acordes a su situación.
“Juan Carlos es un ejemplo de resiliencia y superación a un nivel impensado. Siempre mantuvo su interés por terminar sus estudios y se dedicó con mucha constancia a su proceso de rehabilitación”, señaló la directora general de Asuntos Estudiantiles de la USM, Cecilia Reyes, quien agregó que el acompañamiento institucional permitió generar las instancias necesarias para que pudiera cerrar su proceso formativo.
Desde su perspectiva, Juan Carlos explicó que la motivación para regresar a la universidad estuvo marcada por la necesidad de cerrar una etapa personal y vocacional. “Siempre sentí que había un ciclo inconcluso, la principal motivación fue la necesidad personal y vocacional de cerrar esa etapa, porque la electrónica ha sido siempre mi verdadera pasión”, comentó.
Adaptaciones y apoyo
En su regreso a las aulas, el estudiante contó con el apoyo de docentes y unidades académicas para enfrentar los desafíos derivados del tiempo transcurrido y de su condición física. “Cuando regresé a la universidad habían transcurrido exactamente 18 años, por lo que fue necesario realizar varias adaptaciones tanto académicas como logísticas”, relató, destacando el acompañamiento recibido para completar las distintas etapas de su proceso académico.
“El primer paso fue solicitar una entrevista con la directora general de Asuntos Estudiantiles, Cecilia Reyes, quien acogió mi solicitud con mucha disposición y sin dudarlo impartió las instrucciones necesarias para iniciar los trámites correspondientes”, señaló Juan Carlos, valorando también a Claudia Cortez, “secretaria histórica de la universidad, y amiga personal, quien ha sido un apoyo fundamental no solo para mí, sino también para mi familia a lo largo de los años”.
En lo académico Juan Carlos valoró el acompañamiento que recibió de los profesores Franco Jorquera, Alfredo Navarro, Alejandro Suárez e Ivan Choque, quienes fueron parte del proceso de finalización de una asignatura pendiente, práctica profesional y memoria de título. “Gracias a su confianza y apoyo, hoy puedo decir que alcancé la meta que me propuse, lo que me llena de felicidad y orgullo personal”.
Práctica profesional y proyecto de título
Como parte de su práctica profesional, Juan Carlos Sepúlveda desarrolló un proyecto en el Departamento de Física, bajo la supervisión del profesor Alfredo Navarro, orientado a la adaptación de equipamiento de laboratorio para estudiantes con discapacidad visual o auditiva. La iniciativa permitió implementar un sistema de medición con audiolectura, utilizado en una asignatura experimental, en el marco de un trabajo interdisciplinario impulsado junto al programa de Inclusión institucional.
El académico del Departamento de Electrónica de la USM, Ivan Choque, quien participó como profesor correferente de su memoria, valoró el proceso vivido por el estudiante. “En este camino me tocó guiarlo y acompañarlo, adaptando formas de aprender y demostrando que las barreras no están en las capacidades, sino en cómo enseñamos”.
Proyecciones personales y profesionales
Juan Carlos Sepúlveda rindió su examen de grado el 23 de enero y señaló que, tras concluir esta etapa, sus prioridades inmediatas están centradas en continuar con su proceso de rehabilitación y proyectar su desarrollo profesional. “Mi proyecto de vida, por ahora, es retomar mi camino con mayor independencia, seguir creciendo como persona y profesional y, por sobre todo, ser feliz”.
“Las terapias de rehabilitación son exigentes y agotadoras, pero absolutamente necesarias para seguir avanzando en este proceso, que enfrento con paciencia, disciplina y, por sobre todo, con una fe profunda en Dios, a quien reconozco como mi principal sostén y guía en cada etapa de mi vida”, agregó Juan Carlos.
Sobre si considera que su particular camino puede inspirar a más estudiantes, el ingeniero civil electrónico afirmó que “no me considero un ejemplo, soy simplemente un estudiante y una persona común, el accidente afectó de manera importante mi motricidad y limitó mi independencia, pero aun así creo firmemente que los sueños deben cumplirse. Si tu vocación es la electrónica, o cualquier otra cosa que hayas elegido, no te rindas, nada es imposible. Las adversidades forman parte de la vida y siempre aparecerán nuevos obstáculos”.
En el ámbito profesional, el ingeniero proyecta a corto y mediano plazo desarrollarse en áreas vinculadas a la electrónica, aportando desde su formación académica y experiencia personal, con la convicción de que “los talentos y conocimientos que he recibido son un don que debe ponerse al servicio de los demás”.
“Creo firmemente que Dios nunca abandona y que incluso en la dificultad más grande hay un propósito. Mi título no es solo un logro personal, sino una bendición y una responsabilidad para seguir avanzando con humildad, gratitud y esperanza”, concluyó.


